El potencial de las APPS en la intervención social

La incorporación de los smartphone a nuestra vida cotidiana es una realidad ineludible que nos rodea, y esta circunstancia no se puede obviar ni desaprovechar en los proceso de intervención social.

Los datos arrojados por el último Informe de La Sociedad de la Información desarrollado por Fundación Telefónica anualmente, indican que más de la mitad de los españoles entre 16 y 74 años utiliza Internet a diario (INE. Datos 2013). Los usuarios que se conectan a internet, al menos una vez por semana suponen el 92% de total de internautas, siendo el 53,8% los que se conectan a diario entre los 16 y 74 años.

De este porcentaje de internautas, el 62,6% participa en redes sociales o profesionales. Y en cuanto al dispositivo utilizado, entre el 82,7% y el 22,6%, se conectan a través de teléfonos móviles, aspecto que decrece según incrementa la edad de los usuarios (rebajando del 50% en torno a los 50 años). (Datos: SIE2013. Fundación Telefónica. Enero 2014. p.37)

Y en este sentido, las APPS móviles [(del inglés application), tipo de programa informático diseñado como herramienta para permitir a un usuario realizar diversos tipos de trabajos], son una de las razones potenciales de este éxito.

La experiencia de navegación web desde un navegador, en dispSmartphone en intervencion social por jose maria regaladoositivos móviles, se ve superada notablemente por el uso de ordenadores personales, fundamentalmente por que los navegadores han sido diseñados para tal fin. Pero con la incorporación incesante de aplicaciones móviles adaptadas a smartphone y tablets, esta circunstancia ha cambiado.

Las APPS están diseñadas especialmente con una usabilidad móvil, adaptadas a pantallas más reducidas, con interfaz más sencillas y pensadas para un uso táctil. La reacción lógica de los diseñadores de páginas web, ha sido la adaptación progresiva de las páginas web al formato móvil. Pero esta adaptabilidad no es sencilla, y en la mayoría de los casos, las webs no están adaptadas, o su adaptación simplifica en demasía el portal.

¿cómo aprovechar esto en la intervención social?

En la intervención social, la interacción con la persona, grupos o comunidades es nuestro  trabajo para favorecer cambios positivos en los contextos de las mismas, y es ante esta cuestión donde los smartphone y sus aplicaciones, se presentan como un medio de relación complementaria, que no alternativa, con inmensas oportunidades de comunicación, transferencia y ubicuidad.

Cabe señalar, que es lógico pensar que nuestros participantes, personas en vulnerabilidad social o exclusión, tienen un acceso limitado a las tecnologías digitales, y en muchos casos analfabetismo digital. Y este, es precisamente el aspecto en el que hay que incidir. Estar inmerso en la brecha digital, no sólo es un factor de exclusión social, si no que además implica una doble exclusión para las personas que acompañamos.

Por un lado, afectados por el riesgo o situación de exclusión social clásico, que podríamos definir, según la European Foundation, como “Proceso mediante el cual los individuos o grupos son total o parcialmente excluidos de una participación plena en la sociedad en la que viven” (European Foundation, 1995).

Esta definición está enmarcada en un contexto derivado de la sociedad industrial, pero nos encontramos en el siglo XXI, en la sociedad del conocimiento o sociedad red. En este nuevo contexto, la influencia de las Tecnologías de la Información y la Comunicación, influye directamente en todos los sectores sociales. Y es aquí, donde los profesionales de la acción social debemos adelantarnos a los nuevos retos que plantea la «sociedad hiperconectada» (Reig y Vilches. 2013)

Debemos actuar desde nuestra propia alfabetización en medios digitales, para favorecer la incorporación de todos los segmentos sociales a esta realidad transmediática.

Por todo lo expuesto, hemos de apropiarnos de la tecnología, y en especial del potencial de las APPS móviles para aprovechar nuevas formar de interacción social. ¿quién no ha pasado horas al teléfono tratando de contactar con una u otra participante sin éxito? o ¿quién no se ha encontrado con una asistencia muy inferior a lo esperado o planificado en una u otra actividad?, ¿O ha tenido dificultades de horarios/tiempos para ponerse en contacto?, ¿quién no ha deseado dar continuidad a una actuación, y no ha podido por falta de tiempo o espacio, o por perdida de relación con el grupo?

Hoy, tenemos correo electrónico, WhatsApp, redes sociales de todo tipo, blogs, wikis y un sin fin de herramientas 2.0 que nos aportan nuevos medios de relación con las personas, y que favorecen espacios de interacción grupal o individual, no limitados por espacio/tiempo. Y todas ellas con acceso inmediato en nuestros bolsillos, a través de smartphone y APPS móviles.

Sí, no podremos llegar así a todas las personas, pero ¿eso va a ser una escusa para no utilizar estos medios como oportunidades?, y por supuesto, en el tercer sector solemos tener escasos recursos materiales, pero, ¿no pueden convertirse nuestros móviles en herramientas para el servicio a la comunidad?

Y ya puestos, ¿te animas a crear un APP? Pincha aquí

Quizá te interese: «Smartphone como centro de recursos socioeducativos»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Ir arriba